SENSACIONES Y SENTIMIENTOS
Las emociones humanas se derivan de la parte que no podemos tocar, ni medir, que no esta sujeta a comprobación científica.
Las sensaciones corporales, por el contrario, son más ostensibles, aunque no dejan de ser subjetivas. Derivan de los cinco sentidos
El humano experimenta muchas y variadas emociones:
Enojo, tristeza, culpa, soledad, frustración, hastío, miedo, impotencia, celos, gozo, amor, confianza, etc.
El Cirujano Plástico adquiere con el tiempo y la experiencia, la habilidad de discriminar las motivaciones para operarse de la mayoría de sus pacientes. A veces es abiertamente notorio, y a veces está bien oculto, por la habilidad que tienen algunos pacientes de esconder sus sentimientos o la manifestación de ellos.
Las principales emociones que he encontrado, que son lo suficientemente intensas para describirlas son el miedo, la culpa, la sensación de vacío o frustración, y la baja estima de si mismo. En el otro espectro, la excitación, el júbilo, el gozo y la fé y confianza, y, la aceptación de la decisión.
En mi cuestionario de primera vez, hay decenas de preguntas de tipo médico y de antecedentes familiares y personales de padecimientos y cirugías (pulsa Cuestionario Inicial) , pero en algún lugar ahí tímidamente escondidas, están varias preguntas profundamente emocionales, mismas que he aprendido a incluir en el cuestionario después de años y años de tratar con pacientes de todo tipo. Son preguntas que yo llamo terapéuticas, porque confrontan al paciente en cuestión de segundos, le impactan en lo profundo de su psique y, prácticamente todos, superan el momento, y se dan cuenta concientemente de alguna trampa inconciente.
Si digo que prácticamente todos la superan, es porque ésta es mi experiencia, y lo es por una sencilla razón:
Están en la oficina de un Cirujano Plástico, y lo que los ha movido a ir ahí es el gran deseo que tienen de operarse, sea por la razón que sea, y conciente e inconcientemente, su decisión está tomada; lo que falta es formalizarla. Algunos otros, precisamente acuden para definir si la decisión es clara o si esta sustentada en algo firme dentro de ellos.
Quizá no lo sea para ti, pero para muchas personas, el dar este paso inicial significa vencer obstáculos de temor a la cirugía, al dolor, a la anestesia, y a la muerte; a veces es una gran presión de grupo, de pareja, a veces falta de apoyo y desaprobación de la cirugía de parte de personas significantes en la vida del paciente. Sin embargo, quien está ahí valientemente, enfrentando esas emociones.
Otras veces los detiene la falta de dinero (pulsa Aspectos Financieros y el Dinero), pero los que están firmemente decididos, ahorran fielmente hasta tener la suma completa. He tenido pacientes que han ahorrado billetes y billetes y con el paso del tiempo llegan a operarse finalmente.
La primer pregunta emocional del cuestionario que considero terapéutica es:
¿Su decisión de operarse es personal, o para agradar a otros?
La respuesta honesta a esta pregunta, a la vez es una que describe la realidad, en lo mas interno del paciente, y a la vez, es causa de una reconfirmación de su genuina decisión personal. Puede que se trate del caso de una mujer que esta presionada por el marido para que se aumente el busto y ella no lo desea, al leer la pregunta, se da cuenta de las dos realidades: de que es otro el que desea esa cirugía para ella, pero que hay una parte muy importante de ella misma que también la desea.
O el caso de la persona recién divorciada, que piensa que cambiando un rasgo de su persona, va a poder conquistar de nuevo al cónyuge perdido. Aquí de nuevo entran fuertemente las emociones para motivar a un paciente a querer una Cirugía Plástica. A veces puede ser el caso, pero la realidad es que es muy poco probable que se recupere una relación con la Cirugía Plástica, porque el ser humano se relaciona, cuando hay amor, por lo interior, y no tanto por lo exterior.
He encontrado que algunos pacientes sienten culpa y vergüenza por quererse operar. Es verdaderamente sorprendente ser testigo como en las primeras consultas, van transitando desde la culpa hasta la aceptación de la realidad, y esa realidad es que, a pesar de todo, se quieren operar.
Otro escenario común, es aquel en que mi paciente decide, finalmente mirar hacia él mismo, quererse a si mismo, y empezar a hacer dieta, ejercicio, y querer dejar atrás esa silueta que durante años descuidó por dedicarse a su hogar, su cónyuge, sus hijos, su trabajo, etc. Es maravilloso ser testigo de esa metamorfosis de pensamiento y acción.
Otras preguntas terapéuticas están las relacionadas con el miedo:
¿Sientes miedo de operarte?, ¿Mucho, poquito o nada?
Esta pregunta confronta enormemente, y habla por si sola.
La siguiente es:
¿A que le tienes miedo?
Esta respuesta, si la hay, me da gran información acerca de la persona que tengo enfrente. Y cualquiera que sea su temor, estoy en mejor capacidad de comprenderlo, y buscar la manera de evitar ocasiones que pudieran activarlo.
La siguiente pregunta es la mas terapéutica de las de esta serie:
Si sientes miedo, con todo y el miedo ¿estás dispuesto a operarte?
Me sorprendo que no he encontrado un solo paciente en años que responda que no. Todos responden: si.
La razón es la misma que menciono arriba en la primer pregunta: La motivación a operarse es generalmente mayor que el miedo y el rechazo que puedan sentir entre sus seres cercanos.
La ultima pregunta revela, diría yo, la validación de la decisión personal del paciente:
¿Sientes apoyo emocional para operarte? ¿De quién?
Aquí la mayoría pone a sus seres queridos y mas cercanos, pero en la realidad, lo que esta implícito inconcientemente, es que el principal apoyo a operarse brota de él o ella misma. Me he llegado a encontrar personas que me contestan: “de mi misma”.
Las emociones no son ni malas ni buenas, ni las invitamos a que hagan su aparición dentro de nosotros. Sencillamente aparecen y es todo. La pregunta no es porqué aparecen o de donde se originan, sino qué hacemos con ellas.
Si tu decisión de operarte es definitiva, estarás en paz contigo mismo, contactando con tus verdaderos sentimientos, expresándolos y entonces los riesgos serán mínimos.
LA INDECISION
La causa de la indecisión humana es en realidad un conflicto entre lo que queremos y lo que necesitamos.
En otras palabras, cuando no podemos decidir si nos hacemos una cirugía, es porque le damos vueltas y vueltas a un cuestionamiento interior que nos inquieta: ¿me conviene, lo necesito? versus: ¿Lo deseo?
Cuando podemos hacer un análisis honesto y llegamos a identificar qué cuestionamiento tiene mas peso dentro de nosotros, entonces cedemos y llegamos a un punto en el que hay más claridad, que es escoger aquél que tiene mas peso tiene dentro de nosotros.
Concretamente: ¿Necesito hacerme una reducción de mama? O ¿Quiero hacérmela?, cual de las dos cuestiones es la mas fuerte. Si ya estoy harta del peso, la molestia y dolor del tirante, la humedad y sudor constante debajo del busto, los problemas de columna que me causa el busto grande, ¿es esta la razón de operarme, o es que la deseo solamente? ¿O son las dos? Entonces ahora veo mas claro sobre mi decisión.
LA CUENTA ATRAS Y LA RESACA
A veces lo que no nos deja decidir es el abatimiento o el estrés. Y una de las causas del estrés es el entremezclar la cuenta atrás y la resaca.
Estos periodos deben ser explicados individualmente:
Cuenta atrás es el periodo tiempo durante el cual un acontecimiento inminente empieza a tener una influencia independiente sobre la conducta del individuo. Un ejemplo sería: tengo una cita dentro de una semana con el cirujano plástico para ver la posibilidad de operarme de la nariz, y faltando tres días, inicio a estar pensando en ello, y a sentir una leve inquietud. A manera que se acerca el día, aumenta y se convierte en una ligera incapacidad para pensar en otras cosas y concentrarme en mis actividades usuales. Entonces el periodo de cuenta atrás en mi caso es de tres días.
La resaca es el periodo de tiempo durante el cual un hecho pasado tiene una influencia independiente sobre la conducta del individuo. Un ejemplo sería: Regresé de unas vacaciones fabulosas, en la playa y en un hotel de lujo y tardé en adaptarme a mi vida cotidiana aproximadamente 5 días después. El periodo de resaca en mi caso es de 5 días.
Cuando nos involucramos o comprometemos a un evento estando aún dentro del periodo de tiempo de resaca de un evento pasado, y estamos ya cursando unos días o incluso horas, dentro del periodo de cuenta atrás de otro nuevo evento por venir, esto es causa de estrés, y es bastante razonable admitirlo.
Por consiguiente, es mas saludable posponer un nuevo evento en nuestra vida al menos un día después del fin de nuestro periodo de resaca, antes de entrar en el periodo de cuenta atrás del siguiente evento. Otra opción es solamente entenderlo y aceptar que este fenómeno está presente, y relajarse
Cada uno de nosotros debería conocer lo mejor posible, sus propios periodos de cuenta atrás y resaca
Te deseo un viaje al interior de tus emociones de lo mas tranquilo posible, ya que estas en el proceso de tomar decisiones importantes en tu vida, como lo es hacerte una cirugía plástica, y que entres en este proceso con la mayor claridad posible
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