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QUELOIDES

 

 

Dr Valero

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Queloide en el lóbulo de la oreja por perforación para el arete
QUELOIDE DE LA OREJA, TRATADO POR UNA COMBINACIÓN DE RESECCIÓN QUIRÚRGICA E INYECCIÓN DE TRIAMCINOLONA

Es muy conveniente que leas y re-leas esta información, ya que encontrarás respuestas a muchas de las dudas y preguntas que a menudo se hacen sobre las cicatrices queloides e hipertróficas.

No todas las pieles son iguales. Respecto a su color, ya han sido clasificados los distintos tipos de piel (pulsa Tipos de piel para mas información).

Toda cirugía termina con un cierre de la herida donde el cirujano hizo su corte. Toda herida es igual a una cicatriz.

La calidad, forma y grosor de la cicatriz, varía en los individuos, y afortunadamente un 95 % de las personas cicatrizan normalmente, independientemente del color de su cicatriz.  

Sin embargo, hay algunos casos que reaccionan con una cicatrización exagerada, que gradualmente crece y aumenta de volumen, y da comezón. Este tipo de cicatriz se llama Queloide. Hay grados, desde aquel que es poco intenso, hasta aquel que es muy agresivo e invade los bordes originales de la herida, tanto a los lados como en espesor.

Cuando ocurre un queloide en un paciente de cirugía estética, no es culpa del cirujano, ni de la paciente. No indica que algo malo sucedió en la cirugía, ni que la paciente desobedeció las indicaciones. Sencillamente ocurre porque el paciente tenía la predisposición genética, racial o familiar. No hay manera de saber si vas a reaccionar o no con una cicatriz queloidea. No se conoce la causa exacta de los queloides.

Tenemos maneras indirectas de investigar la formación de queloides. Revisamos toda cicatriz en el cuerpo, por pequeña o antigua que sea, particularmente en hombros, parta alta del pecho, cuello barbilla y lóbulos de las orejas. Si no existe seña de un queloide, y la paciente no ha sido operada jamás, no hay manera de saberlo, y por supuesto que la posibilidad es mínima.

Pero una vez que ocurre, hay tres maneras de tratarlo: inyección de un producto a base de corticoide en la misma cicatriz, radiaciones en la cicatriz, y algunos medicamentos tomados por un tiempo. Con alguna de estas medidas, se logra controlar su  crecimiento y mejora notoriamente su aspecto. 

No es recomendable quitar la cicatriz con una nueva cirugía, porque invariablemente el queloide vuelve a aparecer, y con mas agresividad. Por tal motivo, no estoy de acuerdo en operar de nuevo, sino de usar alguno de los métodos que mencioné antes.

Hay otro tipo de cicatriz que se parece mucho al queloide, y es la cicatriz hipertrófica. Esta no es un queloide, pero se parece a el. Es el resultado de cerrar una herida a mucha tensión, o de la presencia de algún factor que altera la cicatrización normal, como infección o cuerpo extraño. Afortunadamente no crece tan exagerado con el queloide y es mas fácil de controlar, en buena parte de los casos.

Estos son algunos ejemplos reales de queloides y cicatrices hipertróficas que he visto:

 

 

Afortunadamente la presencia de este tipo de cicatrices es muy baja, y no es razón para temer el hacerse una cirugía plástica, ya que hay recursos para evitar, sobre todo la hipertrófica, y para tratarlas una vez que aparecen, con muy buenas posibilidades de control.

Cualquier duda al respecto, me dará gusto poder platicar en la oficina.

Cualquier duda podrá ser contestada en mi teléfono de la Oficina, 684-2551,  (619) 730-1917 o al celular, 664-283-0976. O si prefieres contáctanos

 

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